Plan de acción Tegucigalpa y Comayagüela

Año 2015, Como vamos

Este Plan de Acción tiene como principal motivación el contribuir a una visión integral e incluyente de la capital de Honduras. Por ello, se dirije a las dos ciudades que juntas, y como una entidad única, constituyen oficialmente la sede administrativa del gobierno de Honduras: Tegucigalpa y Comayagüela, en el Municipio del Distrito Central (MDC). Este documento es resultado de un esfuerzo sinérgico entre la Alcaldía del Municipio Distrito Central (AMDC) y la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por apoyarles en su crecimiento sostenible.

Los trabajos para este documento construyen sobre recientes esfuerzos de planificación urbana en el MDC y se suman a los diversos programas de asistencia técnica y financiera que el BID y otras agencias multilaterales llevan a cabo en Honduras. La principal aportación de la ICES a estos procesos es un diagnóstico multisectorial de enfoque integrador, elaborado a través de un proceso plural y participativo, cuyo diseño ha tenido como objetivo explícito el orientar, de manera pragmática, los pasos a seguir para lograr el desarrollo sostenible de Tegucigalpa y Comayagüela, brindado oportunidades que mejoren la calidad de vida de todos sus habitantes.

Este documento resume los resultados de la aplicación de la metodología de diagnóstico rápido de la ICES, la cual consiste en: 1) un análisis de 117 indicadores ambientales, urbanos y en materia fiscal y de gobernanza; 2) un análisis transversal y prospectivo en materia de gases de efecto invernadero, riesgos a desastres naturales, y crecimiento de la huella urbana; y 3) un ejercicio de priorización que incorpora las opiniones de la ciudadanía, consideraciones de costo-beneficio y de impacto ambiental, así como un análisis de la interrelación existente entre los problemas detectados en la capital.

A lo largo de todo ese proceso se ha contado con la participación de representantes del gobierno local, actores privados y de la sociedad civil, así como cientos de personas entrevistadas que han aportado valioso tiempo e ideas para enriquecer la visión de futuro para la capital. El plan cuenta con importantes insumos producidos por el Instituto Hondureño de Ciencias de la Tierra en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a cargo de los estudios de gases de efecto invernadero; así como por la firma IDOM, en consorcio con el Instituto de Hidrología de Cantabria (IHC), quienes
realizaron los estudios de riesgo a desastres naturales y crecimiento de la huella urbana.

En Tegucigalpa y Comayagüela, el ejercicio de diagnóstico hecho posible por todos estos actores ha revelado una urbe con dificultades para manejar el ciclo del agua integralmente, lo cual se vincula a los ineficientes patrones de desarrollo territorial, mismos que además han contribuido a elevar el riesgo de la población y la infraestructura ante los desastres naturales. La patente inequidad urbana, las preocupaciones en materia de empleo y las percepciones de inseguridad ciudadana se suman a este escenario de manera transversal y recíproca.

El nivel de interconexiones temáticas en este mapa de desafíos es tal, que Tegucigalpa y Comayagüela en realidad presentan un inmenso potencial de mejora. Las evidentes áreas de oportunidad para un trabajo multisectorial han catalizado la interacción de diversos especialistas en temas de agua y saneamiento, transporte, cambio climático, medio ambiente, agricultura, desarrollo rural y gestión del riesgo de desastres naturales, gestión fiscal y municipal, entre otros. Apoyándose en la mirada integral de la ICES, se ha buscado coordinar una intervención estratégica dentro de un espacio territorial definido y con el potencial de catalizar cambios profundos en la capital.

El fruto de este proceso es la estructuración colectiva del Eje Urbano Ambiental Choluteca, un concepto que lleva décadas en el imaginario colectivo de Tegucigalpa y Comayagüela y que hoy se presenta como un anteproyecto tangible. Junto con el resto de las acciones priorizadas en este Plan de Acción, el BID se compromete a trabajar con la AMDC y el Gobierno de Honduras para promover la recuperación del río y detonar el desarrollo sostenible de la capital, en beneficio de todos sus habitantes.

No obstante, la transformación positiva de Tegucigalpa y Comayagüela se basará principalmente en el esfuerzo y la cooperación entre las autoridades locales, sus ciudadanos, las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado. La notable voluntad política manifestada por el gobierno local deja en claro que la propia capital será líder en reclamar su derecho a un entorno más sostenible, seguro e inclusivo; es decir, “abierto al público”, abierto a todos.

La implementación de la metodología ICES en Tegucigalpa y Comayagüela representa una apuesta del BID por el crecimiento sostenible de Honduras, de manera que sea posible mejorar la calidad de vida de toda su población. Con más de 1.2 millones de habitantes actuales y una población esperada de casi 2 millones hacia 2050, la capital de Honduras y su región urbana constituyen un polo de atracción de talento humano e innovación. El momento en su evolución urbana es oportuno para reencauzar sus patrones de crecimiento hacia un modelo de integración social, compacidad territorial y orgullosa identidad.

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