Un instrumento para marcar el rumbo y fortalecer la gestión de riesgos en la capital está por ser ratificado.

Se trata de la Política Municipal de Gestión Integral de Riesgos, que contiene un plan de acción y una metodología para actuar ante la vulnerabilidad y las amenazas de los fenómenos.

Este instrumento con enfoque en cambio climático y ordenamiento territorial es el primero en ser aprobado a nivel nacional desde una municipalidad.

Esta política también tiene como fundamento el reglamento para la reducción de riesgos de desastres en el municipio, el cual consta de 25 artículos y que a pesar de estar vigente se mantiene en constante revisión, pues el riesgo en la ciudad se considera dinámico.

Este trabajo es liderado por la Unidad Municipal de Gestión Integral del Riesgo (UMGIR).

Este plan de acción fue formulado porque se requería de un instrumento que ordenara los proyectos orientados a la gestión de riesgos en la capital.

Ejemplos
Con los lineamientos de esta normativa se podrán ejecutar de manera adecuada

los fondos donados por el gobierno alemán y el banco KFW.

Este donativo se destinará al Programa de Adaptación Urbana al Cambio Climático en Centroamérica – Componente Honduras, el cual tendrá una primera etapa que iniciará en el primer trimestre de 2019 y requerirá de ocho millones de euros, unos 221 millones de lempiras, sumado a dos millones de euros que dará la comuna capitalina, es decir 55 millones de lempiras.

De este total, más de 200 millones de lempiras serán destinados a la obra gris.

Entre las obras a ejecutar se enlistan los muros de retención, estabilización de taludes y embaulamiento y manejo de agua pluvial.

De manera simultánea se ejecutará la segunda etapa de un donativo de 15 millones de euros, más de 410 millones de lempiras, los cuales se ejecutarán a partir del primer semestre de 2019.

Este proyecto está contemplado a ejecutarse en un período de dos a tres años. En la actualidad se está en la etapa de priorizar los barrios y colonias que se

intervendrán, informó Cinthia Borjas, titular de la UMGIR.

Que la zona a intervenir sea considerada de alto riesgo a inundaciones y deslizamientos y de bajos recursos económicos son los principales rasgos que consideran las autoridades locales para realizar la inversión para gestión de riesgos.

En la capital hay 165 zonas altamente vulnerables.